Las Gaviotas del Maresme
Este verano participé en uno de los talleres organizados por Marta Ros, de 6 Didals, en Mataró. El taller consistía en hacer una gaviota y tengo que decir que me apunté sin saber muy bien en qué iba a consistir, aunque estaba segura de que iba a pasar un buen rato. En el taller participaron también tres compañeras de clase, Imma, M.ª Paz y Rita, y terminé disfrutando como hacía mucho tiempo que no lo hacía.
¿Cuál fue el objetivo del taller?
El taller consistía en realizar una gaviota utilizando diferentes retales. Marta nos tenía preparados los kits y solo tuvimos que elegir el color de cada una. Todos eran preciosos, así que la primera dificultad que nos encontramos fue... ¿cuál elegir?
Además, Marta ya tenía alguna gaviota terminada, por lo que pudimos hacernos una idea de cuál "podría" ser el resultado final.
Técnicas que utilizamos
La labor consistía, en primer lugar, en calcar el patrón de las diferentes partes del cuerpo de la gaviota sobre acetato, recortarlo y posteriormente transferirlo a los distintos retales de tela.
Después fuimos cosiendo a máquina todas las piezas: cuerpo, alas, patas, pico y ojos, que más tarde se rellenarían con microfibra para dar forma a la gaviota.
Materiales que usamos
- Retales de algodón de diferentes colores para las partes del cuerpo
- Relleno de microfibra
- Hilos de coser
- Tijeras
- Bolígrafo tipo Frixion
- Lápiz
- Acetato para patrones
- Hilos mouliné para algunos detalles como el "pelo" y los ojos
- Pistola de silicona
- Herramientas para rellenar partes estrechas. Yo utilicé unas tijeras especiales para relleno de muñecas
- Costurero básico
- Lana para la bufanda
- Aguja de ganchillo de 2.5
Así se vivió la experiencia
El taller comenzó a las cuatro de la tarde, en pleno julio de este caluroso verano. Cuando llegamos a 6 Didals, Marta ya nos tenía preparados los kits y, tras las oportunas deliberaciones, Rita, M.ª Paz, Imma y yo conseguimos elegir los colores de nuestras gaviotas.
Siguiendo las indicaciones de Marta, comenzamos todas muy serias calcando el patrón sobre el acetato. Más tarde llegó el momento de recortar, transferir las piezas a las telas y, las más adelantadas, ya empezaban a unirlas con la máquina.
Poco a poco fueron surgiendo las primeras dudas: que si las alas había que cortarlas así, que si las patas se cosían de esta otra manera, que cómo íbamos a hacer los ojos, que eran pequeñísimos...
Fue entonces cuando las cuatro comenzamos a ser conscientes de que nuestras gaviotas probablemente no se parecerían en nada a las preciosas gaviotas que tenía Marta expuestas. Empezó un ataque de risa generalizado y ya no pudimos parar de hacer bromas durante todo el taller. Dábamos por hecho que acabaríamos teniendo una familia de gaviotas con alguna que otra tara.
Obviamente, entre tanta risa, fue imposible terminar nuestras gaviotas, así que nos llevamos tarea para casa. Durante las semanas siguientes fuimos terminando cada una la nuestra, deseando ver cómo quedaban las de las demás.
Ahora las cuatro gaviotas están reunidas y todas estamos súper orgullosas de nuestro trabajo porque, contra todo pronóstico... ¡resultaron ser monísimas!
Al final, las gaviotas quedaron preciosas, pero creo que lo que más recordaré será la cantidad de risas que compartimos mientras las hacíamos.
Consejos para disfrutar y aprovechar
- Sigue a Marta Ros y a 6 Didals en redes y, si tienes ocasión, no te pierdas ninguno de sus talleres. Marta siempre consigue sorprender con ideas originales y proyectos chulísimos, así que disfrutarás muchísimo aprendiendo y compartiendo una tarde de costura con ella.
