Textielfestival 2026 | Amersfoort
El pasado sábado tuve la suerte de visitar por primera vez el Textielfestival de Amersfoort durante la última jornada de este inspirador evento textil en los Países Bajos. La preciosa ciudad neerlandesa estuvo llena esos días de exposiciones, arte textil contemporáneo, talleres, demostraciones y una feria especializada con materiales y proyectos creativos de todo tipo. Además de descubrir nuevas técnicas y artistas, tenía muchísimas ganas de ver de cerca el impresionante Red Dress Project de la artista británica Kirstie Macleod. Es una obra colaborativa internacional que reúne bordados realizados por personas de todo el mundo. Fue un día maravilloso lleno de inspiración, textiles y creatividad.
El lugar y la atmósfera
La ciudad de Amersfoort me sorprendió por su belleza. Tuvimos además la suerte de encontrar un día especialmente soleado para el clima de Países Bajos, por lo que el ambiente estaba increíble. Toda la belleza que puedas imaginar de una ciudad holandesa se concentraba en sus canales tan característicos.
Fue un verdadero gusto pasear por sus encantadoras calles, salpicadas de edificios históricos y bonitas terrazas bajo la sombra de los árboles. También disfrutar del simple hecho de ver cómo familias enteras se desplazan en bici por toda la ciudad, una sensación única.
Lo increíble no estaba solo en la ciudad. Este festival se organiza cada 5 años y, aunque tuve poco tiempo y me fue imposible recorrer todos los lugares de interés (más de 30 localizaciones con exposiciones, talleres, charlas y concursos), tuve la suerte de visitar los más importantes.
Como la preciosa iglesia de Sint-Joriskerk, donde se mezclaba la sensación de encontrarte en un espacio sagrado, pero ocupado temporalmente por más de 800 obras de arte. Todas ellas eran contribuciones de personas anónimas de todo el país.
Había espacios de creatividad con diferentes técnicas tradicionales y contemporáneas, junto a piezas artísticas de gran impacto. Tenías la certeza de encontrarte en un lugar lleno de magia, sintiendo la fuerza de la historia de una ciudad con más de 500 años de tradición textil, dando la mano al amor por técnicas contemporáneas que no dejan de tener raíces en la tradición.
Pude además visitar otros edificios con exposiciones y obras de arte, y literalmente iba quedándome boquiabierta con cada paso que daba.
Tesoros encontrados
Sería prácticamente imposible enumerar los tesoros que pude admirar en un solo día. Había tanto arte y tanta pasión en cada rincón que podías sentir la fuerza de la unión del amor por las artesanías textiles.
Lo que más me impactó, sin duda, fue poder contemplar la maravillosa obra "The Red Dress Project" de la artista británica Kirstie Macleod. Estaba expuesto en el Museum Flehite y las visitas eran en grupos reducidos, algo que entendí perfectamente cuando estuve delante de la pieza.
Necesité bastante tiempo para contemplar cada detalle, sabiendo que algo me perdería. Es una obra tan compleja y a la vez tan llena de fuerza y de pasión que sientes que eres simplemente afortunada por poder contemplarla durante ese tiempo.
En la siguiente entrega de este periplo escribiré un artículo para describir cada detalle de lo que vi y lo que sentí al tener el Red Dress delante de mí.
Talleres que me inspiraron
- Innumerables talleres y workshops: El festival contaba con innumerables talleres y workshops de todo tipo. Me quedé con las ganas de asistir a alguno de ellos, pero no fue posible por cuestión de tiempo. En cambio, sí pude ser testigo de demostraciones en vivo de artesanías tradicionales como el hilado de lana en rueca, la tapicería o el fieltrado de lana, entre otras muchas.
- Jessica de Boer van Brouwershaven: Me llamó especialmente la atención la artista Jessica de Boer van Brouwershaven (@nuidonl / www.yubinuki.nl). Me acerqué con curiosidad para ver en qué estaba trabajando con tanto detalle y cariño, y me quedé sorprendida al descubrir la precisión con la que daba forma a una bellísima mariposa con hilos de seda. Jessica me explicó que es la única artista certificada experta en bordado tradicional japonés en Países Bajos y que, además de ella, solo hay unas 14 personas que se dedican a ello, entre ellas sus alumnas. Trabaja con sedas y materiales tradicionales auténticos de Japón, muy difíciles de encontrar incluso allí, lo que hace su trabajo aún más especial y delicado. No podía apartar la vista de la maravilla que estaba creando con sus manos.
- Christel de Wel Biezonder Broderie d'Art: Tuve además la suerte de intercambiar una agradable charla con Christel de @welbiezonder_broderiedart. Pude admirar sus materiales especializados y accesorios para el bordado artístico y contemporáneo, con una amplia selección de hilos, cuentas, abalorios, lentejuelas y tejidos. Su stand reflejaba perfectamente el espíritu del festival - la unión entre artesanía tradicional y creatividad contemporánea.
Inspiración para mis proyectos
En el interior de la iglesia de Sint-Joriskerk tuvo lugar el “Rondje Textiel”, un proyecto participativo en el que artistas y aficionados de todo el país contribuyeron con su obra. La característica principal es que todas estaban enmarcadas dentro de un bastidor y nos dijeron que ¡había unas 800! Hubiera podido pasar horas admirando cada una.
Podías encontrar diferentes técnicas, desde bordado tradicional a patchwork contemporáneo, así como técnicas mixtas con distintos materiales. En fin, creatividad infinita. Tomé algunas referencias de los trabajos que más me impactaron y me llevé ideas para intentar reproducir en mis proyectos.
Encuentros que valen oro
En mi última visita tuve la maravillosa suerte de conocer a Nathalie Cassee. Nathalie (@katoendrukkerij) es una artista neerlandesa especialista en block printing y técnicas textiles tradicionales, aprendidas durante años de formación en India junto a maestros artesanos.
Además de su trabajo artístico, ha desarrollado una importante labor educativa y de investigación sobre tintes naturales, shibori, índigo y estampación textil, convirtiéndose en una de las figuras más activas en la recuperación del patrimonio textil neerlandés contemporáneo.
Es además la directora de "De Katoendrukkerij", un histórico taller textil situado en la antigua Volmolen de Amersfoort y está dedicado a preservar y difundir la técnica tradicional de estampación manual sobre algodón mediante bloques de madera, una práctica con raíces en los intercambios textiles entre Países Bajos e India del siglo XVII, y que durante los días del festival se convirtió en una de las sedes más dinámicas del programa.
Nathalie nos habló de cómo había colaborado para hacer realidad este fantástico proyecto, además de los planes para la siguiente edición del festival dentro de 5 años, con una visión más inclusiva hacia artistas jóvenes y diversos.
Me sentí muy afortunada de haber podido compartir una charla con Nathalie, en la que pude sentir el amor y la fuerza por el arte textil que va más allá de cualquier frontera.
Consejos si planeas ir
- El festival se celebra cada 5 años, por lo que previsiblemente la siguiente edición será en 2031. Te recomiendo seguir en redes la página oficial del festival @textielfestival y @katoendrukkerij para estar al día de las novedades.
- Aprovecha además cuando viajes al festival para visitar este precioso lugar del mundo que es Países Bajos y vivir su cultura y tradiciones, que te van a sorprender.
